En las personas que no tienen problemas de peso, como la obesidad, pero que presentan depósitos regionales de grasa que no pueden eliminarse con métodos de adelgazamiento, los métodos quirúrgicos aplicados para eliminar el exceso de tejido graso y dar al cuerpo una mejor forma se denominan liposucción (lipoaspiración). La liposucción, que generalmente se describe como eliminación de grasa entre el público, es una de las operaciones estéticas más aplicadas desde años pasados hasta la actualidad. Esta aplicación se realiza especialmente en zonas como caderas, caderas, abdomen, cintura, rodillas donde se observan grasas rebeldes y excesos regionales.
La liposucción se aplica generalmente aspirando y extrayendo los tejidos grasos, que se hacen más fluidos por diversos métodos, a través de incisiones de 1-2 mm, utilizando cánulas finas y largas de 2-3 mm de diámetro.
Como en toda intervención quirúrgica, este procedimiento también requiere la opinión de un médico especialista. La liposucción no es un método de adelgazamiento, es sólo un método que proporciona un adelgazamiento regional y un contorno corporal más liso. Si tiene un problema de peso distinto de los depósitos regionales de grasa resistente, sería más adecuado deshacerse primero de su exceso de peso aplicando una dieta controlada y un programa deportivo, y después aplicar este método para el exceso de grasa que no desaparece con la dieta.
La liposucción es un método que puede aplicarse a cualquier persona que no tenga un problema de salud sistémico, no esté embarazada ni haya dado a luz recientemente. Sin embargo, antes de indicar su aplicación a personas con problemas de salud sistémicos como cardiopatías, diabetes, etc., deben realizarse una serie de pruebas para determinar los factores de riesgo y tomar las precauciones necesarias ante situaciones de peligro.
Aunque la edad no constituye un obstáculo para esta aplicación, no puede aplicarse a algunos pacientes de edad avanzada debido a la pérdida de elasticidad de la piel relacionada con la edad.
